Han pasado poco más de dos meses desde que el 21 de octubre de 2020 nuestro Plantero de parolas de l’ortal / Semillero de palabras del huerto / Planter de paraules de l’hort se presentó en el salón de plenos del Ayuntamiento de La Almunia de Doña Godina y hacemos ya un pequeño balance de su recorrido hasta ahora.

En todo este tiempo hemos recopilado un total de 101 parolas /palabras /paraules a través del formulario on line, referidas a 27 localidades de 13 comarcas aragonesas, habiendo sido aportadas por 25 personas diferentes.
Además, hemos sacado a la luz en torno a un ciento de palabras propias de los huertos de Aragón incluidas en los 17 textos publicados en nuestro blog referidas a 9 comarcas diferentes, contando con que, por ahora, aún tenemos otros tres textos preparados para convertirse en nuevas entradas. Todos estos textos tienen un gran valor léxico, hortelano y patrimonial, pero si tenemos que destacar alguno de ellos podríamos citar que el más visto de todos ellos hasta ahora es “La tablica de Pablo el Ratón“.

El blog ha recibido hasta el momento 4.500 visitas de 1.745 visitantes. Las personas lectoras han aportado 13 comentarios a las entradas, y son 33 las seguidoras cotidianas del blog a través de una notificación en su correo electrónico tras la publicación de cada nueva entrada. Para seguir el blog basta con rellenar la casilla correspondiente en el extremo inferior de la columna derecha de su portada.

Las dos palabras que más veces han sido citadas, tanto entre las introducidas a través del formulario como en los textos enviados para su publicación, son ababol y jada.

A partir d’agora, que a dengún l’amuele por favor si bella persona le clama ababol, porque amás d’o suyo significau en aragonés de persona espiguardada, simpla y abobada, ye una parola que sirve pa designar ixa chicota planta de flors royas y simién negruta que rezibe os nombres d’amapola en castellán y rosella en catalán.

I pel que fa a la jada, sàpiga tothom que a Burbáguena és considerada una “hermosa herramienta”, mentre que a Cerveruela la fan servir per “limpiar la zaica” i a Alerre saben el bé que va, després de “mangar-la”, deixar-la amb el cazo enfonsat en la terra perquè la humitat del sòl acabi d’assegurar el seu mango.

Otras palabras que van arraigando también en nuestro plantero son aladro, alberge, carbaza, forca, anega o hanega, maigar, pieza, rechitar, rodigón, simiente, tajadera, zaica… Con el aladro se abren los surcos en la tierra antes de sembrar, los alberges son una delicia dulce las tardes de verano, maigar (ya lo cuenta María Sánchez en su hermoso libro titulado “Almáciga”) se emplea en aragonés para describir la faena de quitar la hierba picando superficialmente la tierra que en el castellano de Aragón se llama entrecavar, carabassa nombran en Saidí a lo que en aragonés (y también en Alhama de Aragón) le dicen carbaza, y radigón o rodigón llaman en la Comunidad de Calatayud a la parte de la fruta que queda con sus semillas al comerla.

Un mundo de texturas de voces, cultivos, paisajes y personas se despliega en nuestro viaje por las parolas de l’ortal en Aragón. Y es que ¿quién no ha entonado alguna vez aquello que cantaba el abuelo de “y donde hay agua una huerta”?

Plantero de Parolas de l’Ortal