Vallo es el surco elevado de plantación o siembra, y tornallo se le llama a una disposición de vallos de plantación o siembra que obliga al agua de riego a seguir un recorrido tortuoso de vaivén por todos ellos. Probablemente la palabra toma la raíz precisamente de tornar (que es justo lo que hace el agua).

La jada es la azada. Se podría decir por ejemplo “Tras mangarla, dejó la jada con el cazo hundido en la tierra para que la humedad del suelo terminase de asegurar el mango.” Porque mangar es colocar el mango de madera a una jada o pico, y afianzarlo.

Volver el agua consiste es colocar tajaderas o traviesas para conducir el agua en la dirección requerida. Se podría decir de uno que “esperó la hora de su turno para ir a volver el agua.” Y es que traviesa se le dice al impedimento que se coloca en el fondo del surco con la altura suficiente para desviar el curso del agua, y que generalmente es de tierra.

Un caballón es un vallo reforzado y con mayor altura para constituir un curso de agua principal. Algunos hortelanos se mueven por el huerto pisando con habilidad de cirujano en los lomos del caballón, para no estropear los vallos que acaban de hacer.

Maigar es el nombre que recibe aquella labor superficial que se da con la intención de eliminar malas hierbas, airear el suelo y dar tierra al cultivo. Una frase para entender esta palabra podría ser: “Gozaba del olor a tierra húmeda mientras maigaba las coles aquella tarde de otoño.”

Femar tiene el signficado de estercolar, y femera es el acopio de estiércol que se hace próximo a las zolles o cuadras del ganado. Allí madura el estiercol hasta su distribución. Las femeras tenían usos poco edificantes como cuando a uno le enterraron hasta el cuello en la femera hasta que pasó lo peor de aquella resaca originada por una ingesta de anís quizá excesiva.

Cepellón se le dice a las raíces de la planta junto con el bloque de sustrato que las acompaña cuando se realiza el trasplante.
Esquejar es la tarea de eliminar brotes laterales de plantas hortícolas conforme estas van creciendo.
Y un jadico es una azada pequeña o azadilla. Con mango corto se utiliza generalmente para plantar, y también para maigar cuando el espacio entre plantas es pequeño.

Todas estas palabras las sigo usando, incluso tornallo, pero cada día es más raro preparar tornallos.

Jesús Betrán Aso (Alerre)